La Religión Draktakum
El Culto
Las Draktakum honran tanto a CHIXAM como a DRAKTA a través de distintos ritos sagrados.
Cada acto de prosperidad y cada victoria son ofrecidos al Padre. El gesto más común de devoción es abrir los brazos para sentir su calor, así comprenden que DRAKTA aprueba lo ofrendado.
Para los rituales más profundos, consumen unas hojas llamadas Lekiem, que las llevan a un trance alucinógeno en el que todas comparten la misma visión: un horizonte oscuro que se ilumina con la aparición del Padre. Esta experiencia genera euforia colectiva y refuerza la fe en lo divino.
Las Kunalim (o iluminadas) son Draktakum que dedican su vida entera al servicio de los templos y los rituales. Son la conexión material entre DRAKTA y el pueblo Draktakum. Solo ellas pueden ingresar a los templos para alimentar a los machos y comunicarse con ellos, transmitiendo sus deseos y consejos al pueblo. Son también las veedoras del acto sagrado de reproducción, el HALUKUEM.
Las Sacerdotisas son el complemento de las Kunalim. Mientras estas últimas son el vínculo con el Padre, las Sacerdotisas son el vínculo con la Madre. Conocen la naturaleza mejor que nadie, transmiten el conocimiento medicinal ancestral, los rituales chamánicos y las visiones sagradas. Son las creadoras del arte de la hechicería, visto con profundo respeto por toda la sociedad Draktakum. Se comunican con CHIXAM en rituales de trance y transmiten sus mensajes al pueblo. Son también las administradoras del Lekiem y las parteras del reino.
A diferencia de las Kunalim, que comparten un único título, las Sacerdotisas poseen rangos propios: desde las aprendices, pasando por las hechiceras guerreras, hasta la Gran Sacerdotisa del reino.
El Maná
El maná es un fluido que secretan las hembras Draktakum a través de las seis vulvas de su espalda.
Este fluido es considerado sagrado, pues se le atribuye el símbolo del “líquido de la Madre”. Se utiliza en rituales de ofrenda, ya que el maná resulta ser un líquido corrosivo para casi todo lo orgánico en CHIXAM, excepto para la piel y la carne Draktakum. En sus creencias, esto se interpreta como “la materia que regresa a la Madre a través del maná”.
Como consecuencia de la secreción, el cuerpo de la Draktakum sufre una baja significativa en minerales y proteínas, generando un estado de languidez y letargo que requiere un período refractario de un ciclo lunar para que la Draktakum vuelva a estar en óptimas condiciones.
Este desgaste es visto como una ofrenda mayor — la Draktakum entrega parte literal de su vida a CHIXAM.
LOS TEMPLOS — KRA-IDTH (La Cuna / El Lecho)
El KRA-IDTH se impone a la entrada de Chixatem y de todas las ciudadelas del reino. Es el templo donde habitan los machos Draktakum y uno de los monumentos más sagrados de toda la civilización.
Tallado en la piedra de la montaña blanca, tan hermosa y resistente como el mármol, existe desde los inicios de Chixatem, construido por los primeros ancestros Draktakum. Se compone de dos recintos: la Cámara de Incubación (La Cuna) y la Cámara de Apareamiento (El Lecho).
La Cámara de Incubación Kra es donde las Draktakum embarazadas pasan su gestación durante el ciclo nocturno. Todas las crías nacen en el amanecer de DRAKTA, al inicio del ciclo solar.
Ninguna Draktakum puede ingresar al templo sin la compañía y supervisión de las Kunalim. Hacerlo constituye un crimen capital.
LA OSCURIDAD, La Noche
La oscura noche no es un tiempo que las Draktakum temen. Es celebrada.
Las Draktakum duermen un ciclo lunar y permanecen despiertas durante cuatro, un ritmo que mantienen tanto en el gran ciclo solar como en el nocturno. Un ciclo lunar equivale a 29 horas terrestres, el tiempo que tarda la luna Tihg en orbitar alrededor de su luna mayor Gahlr.
Las Draktakum la comprenden como un período de descanso y amor entre DRAKTA y CHIXAM, el Padre y la Madre reunidos. Aunque el ritmo de la vida disminuye, no se detiene. Es un tiempo más reflexivo y generalmente pacífico, en el que no se toman decisiones políticas ni económicas de gran trascendencia. Un período de renovación para el alma y el cuerpo.
Es también el período sagrado de la gestación. La influencia gravitatoria de Gahlr activa la fecundación en las Draktakum que copularon durante el ciclo solar, y estas pasan a gestar en el KRA-IDTH, bajo el cuidado de las Kunalim. Toda cría Draktakum nace en el amanecer de DRAKTA, el momento en que el Padre regresa y su luz toca por primera vez a las nuevas Hijas del Sol.
