La Sociedad Draktakum
Las Castas
La jerarquía social Draktakum es monárquica y está determinada principalmente por sangre.
Todas las Draktakum poseen una piel verde cálido en distintos matices, pero tanto los machos como la familia real presentan un verde aguamarina único. Ninguna otra Draktakum tiene ese color, es considerado sagrado.
Tras la familia real se encuentran las Sacerdotisas y las Kunalim, quienes por vocación y entrega propia dedican su vida al servicio de CHIXAM y DRAKTA. Las Sacerdotisas suelen manifestar desde jóvenes dones sobrenaturales como la premonición y una facilidad innata para la hechicería.
El resto de la sociedad se distribuye en diferentes estratos, todos con una vida digna. Incluso los más humildes encuentran en CHIXAM los recursos para subsistir con bienestar. Existe sin embargo una “clase marginal Draktakum” que rechazan la legitimidad de la sangre real y sienten una profunda injusticia en el sistema de linaje. En lugar de combatirlo desde adentro, deciden abandonar las ciudadelas y vivir como guerrillas en los bosques. Aunque la naturaleza de la Madre les provee alimento suficiente, suelen atacar aldeas pequeñas para obtener bienes materiales, y en los casos más graves, secuestran crías para agrandar sus filas.
Estas marginales Draktakum son vistas por las monarquías como una enfermedad que debe ser erradicada, aunque algunas ciudadanas comunes comprenden con cierta condescendencia la raíz de su descontento.
El objetivo más sagrado más sagrado y profano al mismo tiempo de estas guerrillas, es infiltrarse en los templos para reproducirse fuera del orden establecido.
Los Machos
Los machos Draktakum son criaturas de apariencia grotesca; grandes y mórbidos como sapos de tres metros de altura, con movilidad muy limitada debido a su naturaleza. Sin embargo, las Draktakum los perciben como seres hermosos y profundamente sagrados.
Nacen en cantidades ínfimas. En Chixatem, la ciudad más grande con 30 millones de habitantes, a veces nace menos de uno por ciclo solar. Cuando una Draktakum da a luz un macho es inmediatamente glorificada, vista como un reflejo vivo de CHIXAM y bendecida por la Madre, es trasladada al palacio para vivir con todos los lujos y comodidades posibles, mientras el crio es llevado al templo y crecerá junto a los machos adultos bajo el cuidado de las Kunalim.
Su vida dura apenas 10 ciclos solares, el equivalente a 6.6 años terrestres. Durante ese tiempo, su único propósito es la reproducción. Dado que son tan pocos, deben dar abasto a todas las Draktakum que deseen convertirse en madres. Este acto ocurre en los templos sagrados bajo la veeduría permanente de las Kunalim.
Los machos también cumplen un rol espiritual y político fundamental: son sabios consejeros. Las reinas y líderes acceden a sesiones privadas con ellos para orientar sus decisiones políticas y económicas. Este privilegio, sin embargo, ha sido históricamente vulnerable a la manipulación, reinas ambiciosas han aprendido a influir en machos debilitados para sembrar conflictos entre ciudadelas
La Reproducción - El Halukuem
El acto sagrado de reproducción Draktakum — el HALUKUEM — es uno de los rituales más importantes y mortales de su civilización.
Las Draktakum pueden copular con los machos en cualquier momento, pero solo una vez por ciclo solar. El acto ocurre en la Cámara de Apareamiento del KRA-IDTH, siempre bajo la supervisión de las Kunalim. Para el acto, la Draktakum se recuesta espalda con espalda sobre el macho, cuyos doce falos (seis en cada dorso) permiten atender a dos hembras simultáneamente. Las seis vulvas de la espalda de la Draktakum quedan expuestas durante horas a una experiencia de placer que el cuerpo humano no podría comprender.
El acto no puede extenderse más de dos horas. Poca exposición no fecunda. La exposición prolongada colapsa mortalmente el cuerpo de la Draktakum. Las Kunalim cuidan el tiempo con precisión, colocando agua fría en los pies de la hembra como señal de que la ventana está por cerrarse. Pero es la Draktakum quien decide: detener el acto y ofrecer una plegaria a DRAKTA, o continuar y morir en una entrega total al Padre.
Esta muerte no se llora, es vista y celebrada como sagrada.
La tasa de mortalidad del HALUKUEM es del 10%. No todas las Draktakum que participan quedan embarazadas. Ellas lo atribuyen a la bendición o no de CHIXAM. En términos biológicos, existe una ventana de apenas 30 segundos al final del acto en la que ocurre la fecundación, un misterio de biología molecular que las Draktakum aún no han logrado comprender.
La gestación no comienza de inmediato. Queda en un estado latente hasta la llegada de la oscuridad. Es entonces cuando la influencia gravitatoria de Gahlr, la luna mayor, activa la fecundación. Las Draktakum embarazadas pasan ese período en el KRA-IDTH, bajo el cuidado de las Kunalim, hasta el amanecer de DRAKTA, el momento en que nacen todas las nuevas Hijas del Sol.
LA ECONOMÍA
Las Draktakum sostienen una economía vibrante y equilibrada bajo una moneda única que circula en todo CHIXAM: El Luz.
Cada labor tiene valor; desde la albañilería hasta la ingeniería, desde las matemáticas hasta las bellas artes, desde los servicios de limpieza cotidianos hasta los complejos vacacionales de lujo. El comercio entre ciudadelas es fundamental, ya que distintas regiones de CHIXAM producen diferentes bienes, alimentos y recursos, todos considerados igualmente importantes.
Un principio define su modelo económico: “ninguna Draktakum debería vivir una vida indigna”. Y en la práctica, así es.
En CHIXAM no existe la minería. Las piedras preciosas y los metales emergen naturalmente de lagunas y montañas, como si fueran ofrendas de la Madre. La única “extracción” que se practica es la de la piedra de la montaña blanca, una formación viva que crece continuamente y desprende bloques de toneladas por su propio peso. Con ella se construye la mayor parte de la arquitectura Draktakum: tan hermosa como el mármol y extraordinariamente resistente.
Cada ciudadela tiene su propia reina, y dado que todas pertenecen al mismo linaje de sangre real, los conflictos entre reinos son poco frecuentes. Sin embargo, la historia registra disputas sangrientas nacidas de la envidia, especialmente entre soberanas destinadas a gobernar ciudadelas pequeñas.
Los viajes entre ciudadelas se realizan en grandes caravanas montando Kiraws.
La Guerra
La sociedad Draktakum lleva más de 7,000 años terrestres de civilización avanzada. En sus primeros milenios, las guerras fueron constantes. Conquistas territoriales, conflictos religiosos en nombre de CHIXAM y DRAKTA, y disputas entre reinas ambiciosas mal aconsejadas.
Algunos de estos conflictos tuvieron origen en los propios templos: machos que, afectados por enfermedades tempranas, desarrollaron daños cognitivos que los llevaban a dar consejos incoherentes o contradictorios. Reinas envidiosas aprendieron a explotar esta vulnerabilidad, influyendo en sus sesiones de consejería para sembrar desconfianza y generar conflictos entre ciudadelas.
Con el tiempo, la civilización Draktakum evolucionó. El estudio profundo de la sociología y la comprensión del propósito que DRAKTA y CHIXAM les otorgaron, les permitió alcanzar períodos de paz cada vez más largos. Hace cientos de ciclos solares que no existe guerra entre reinos. Los ejércitos modernos se mantienen para defenderse de las guerrillas marginales, que en ocasiones han acumulado poder militar considerable, y para honrar la preparación que exige la gran Profecía.
