El Origen Draktakum

La leyenda de Chixam y Drakta constituye el mito fundacional de las Draktakum. Las representaciones más antiguas de este relato se encuentran en pinturas rupestres prehistóricas, y su narrativa ha permanecido prácticamente inalterada a lo largo de toda la historia de la civilización.

La Leyenda de Chixam y Drakta

Antes del primer amanecer no existían las Hijas del Sol ni tampoco las más ínfimas criaturas. Solo existía una niña hecha de polvo y arena, dormida bajo un cielo oscuro y silencioso.

La niña comprendió que estaba sola y su tristeza era profunda, tanto que su llanto la empapó y el polvo y la arena se tornaron en tierra negra. Cuando su cuerpo comenzó a crecer, se convirtió en lo que estaba destinada a ser: CHIXAM, la madre. La madre de todo.

CHIXAM moldeó en su vientre montañas, de sus lágrimas océanos y de su piel terciopelo los bosques, pero ninguna de sus creaciones podía despertar.

Entonces decidió convertir su tristeza en amor, y ese amor creció tanto que en su vientre se formó el primer hijo. Al parir, se vio el milagro de la vida. Y por primera vez se alzó hacia el cielo ese hijo que iluminaba con su calor el horizonte por primera vez.

CHIXAM le mostró todo,  los ríos, los valles, las montañas y los manantiales. El amor de la madre lo hizo crecer y con el pasar del tiempo, ese hijo comprendió que ella necesitaba una familia que habitara en su cuerpo.

Y así, el calor de ese amor lo transformó en DRAKTA, el Padre. El Padre de todo.

DRAKTA descendió sobre el mundo y entregó su fuego a la obra de CHIXAM. Los mares comenzaron a moverse hasta hervir. Los árboles crecieron hasta acariciar las nubes. Las criaturas abrieron los ojos.

Y allí donde la luz de DRAKTA tocó con mayor fuerza el cuerpo de CHIXAM, nacieron las primeras Hijas del Sol. Las DRAKTAKUM.

Por ello toda vida pertenece a la Madre, mientras que la fuerza y la voluntad provienen del Padre.

Desde entonces, CHIXAM contempla la vida de sus hijas y DRAKTA ilumina el camino que las DRAKTAKUM recorren… el camino de la madre. El camino de CHIXAM.